Por tal razón es un reto para contadores y ambientalistas establecer procedimientos que ayuden a los contadores a realizar un control equilibrado entre los procesos de producción y el control ambiental. Aquí citamos algunas técnicas:
- Técnicas de monitoreo de la contaminación.
- Procedimientos de evaluación del impacto ambiental.
- Procedimientos para la manipulación de residuos domiciliarios e industriales.
- Programas de prevención de riesgos en el trabajo bajo condiciones de alta contaminación.
- Auditorías de las medidas de protección ambiental.
- Divulgación, incluso con técnicas contables, de tales medidas y/o de daños potenciales ocurridos.
La búsqueda de soluciones exige el perfecto conocimiento del problema, descompuesto en todas sus variables. Conocerlo, es un juego serio que tiene un nombre: explicar el impacto de hoy sobre el futuro. Y explicar, aquí, es un concepto que considera conocer, identificar, denominar, mensurar, divulgar, reportar, comunicar. En esta parte del problema es donde empezamos a relacionar medio ambiente y contabilidad. En efecto, la esencia del proceso contable es: captar, registrar, reportar e informar. Separados de esa arcaica visión de «tenedores de libros» o «registradores», rebelados contra el encasillamiento de «fiscalizadores», para los contadores, el espacio moderno es el de comunicadores. La vida profesional de los contadores está, cada vez más.
